Narrativa
Historia a traves del archivo
Nacida en el seno de la Congregación de San Luis a finales de 1934 y constituida definitivamente en 1941, esta hermandad surge en un contexto marcado por la posguerra, reflejando en su espíritu el sacrificio, la fe y la esperanza de la época. Desde sus inicios, optó por un estilo sobrio, alejándose del boato para centrarse en una profunda expresión penitencial. Su única imagen titular, obra del escultor Carlos Monteverde Herrero, representa a la Virgen en la soledad tras la muerte de Cristo, inspirada en modelos iconográficos andaluces pero con rasgos propios. Vestida de negro y portando una corona de espinas, símbolo del sacrificio, la imagen destaca por su austeridad y su intensa carga emocional, convirtiéndose en una de las representaciones más sobrecogedoras de la Semana Santa jerezana.