Narrativa
Historia a traves del archivo
La hermandad fue fundada en 1956 por antiguos alumnos del Patronato Católico de Nuestra Señora de la Merced, aprobándose sus reglas al año siguiente. Su primera salida procesional tuvo lugar en 1958, incorporándose en 1967 el paso de palio. Desde sus inicios ha estado muy vinculada al barrio de Santiago, donde tiene establecida su sede canónica. El paso de misterio está presidido por el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, obra del imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci, realizada en 1956. Se trata de una talla en madera policromada que representa a Cristo ya muerto en la cruz, con una composición serena y equilibrada. La imagen, de marcado carácter neobarroco, destaca por la elegancia de su anatomía, la suavidad de sus formas y la expresión de paz que transmite su rostro, alejada de dramatismos extremos. La disposición del cuerpo, con ligera inclinación y tres clavos, acentúa la sensación de reposo tras la muerte, en consonancia con su advocación. En el paso de palio procesiona María Santísima del Dulce Nombre, también obra de Antonio Castillo Lastrucci, realizada en 1964. La dolorosa responde a los modelos clásicos del autor, con un rostro idealizado de gran belleza, donde se combinan dulzura y recogimiento. Su expresión contenida, con lágrimas finamente dispuestas, transmite un dolor íntimo y sereno. La imagen, de clara inspiración barroca sevillana, constituye un ejemplo representativo del estilo de Lastrucci en su etapa madura. La hermandad realiza su estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo, caracterizándose por la sobriedad de su cortejo y el recogimiento de su discurrir, en el que se conjugan el silencio y la solemnidad, reforzando el mensaje de muerte redentora que simboliza el crucificado.