Narrativa
Historia a traves del archivo
La Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Exaltación y María Santísima de la Concepción tiene su origen en 1959, nacida con un marcado carácter popular en el barrio de Las Viñas, con el propósito de fomentar la devoción al Santísimo Sacramento. Su primera salida procesional tuvo lugar en 1961, consolidándose pocos años después como una de las corporaciones más representativas de su feligresía. El paso de misterio representa el momento en que Cristo es elevado en la cruz, una iconografía de gran fuerza plástica que, aunque no aparece de forma explícita en los Evangelios, tuvo amplia difusión tras el Concilio de Trento. El actual crucificado es obra del escultor gaditano Juan Luis Fernández Rey, realizado en 1991 para sustituir a la imagen anterior, muy deteriorada. La talla destaca por su dinamismo compositivo, con un tratamiento anatómico cuidado y una expresividad contenida que acentúa el dramatismo del instante. El misterio se completa con varias figuras secundarias —sayones encargados de izar la cruz— que aportan movimiento y tensión a la escena, reforzando el carácter narrativo del conjunto. La disposición de las figuras y la interacción entre ellas configuran uno de los grupos escultóricos más singulares de la Semana Santa jerezana. María Santísima de la Concepción es una imagen de candelero realizada por Manuel Prieto Fernández en 1959. Se trata de una dolorosa de rasgos juveniles y delicados, cuya expresión transmite una ternura contenida más que un dramatismo exacerbado. Iconográficamente responde al modelo de Virgen Niña idealizada, evocando influencias del barroco sevillano. Entre sus atributos destaca el racimo de uvas que porta en sus manos, símbolo eucarístico que conecta directamente con el carácter sacramental de la hermandad. La cofradía realiza su estación de penitencia en la jornada del Viernes Santo, siendo especialmente reconocida por su fuerte vinculación con el barrio y por la potencia visual de su paso de misterio, uno de los más grandes y complejos de cuantos procesionan en Jerez.