Narrativa
Historia a traves del archivo
Fundada a finales de la década de 1950, esta hermandad recoge la tradición iconográfica del Traslado al Sepulcro, vinculándose espiritualmente a antiguas cofradías del Despedimiento. Su paso de misterio, realizado por Antonio Eslava Rubio en 1962, constituye uno de los conjuntos escultóricos más completos y expresivos de la Semana Santa jerezana, representando el momento en que Cristo es trasladado al sepulcro por José de Arimatea y Nicodemo, acompañado por San Juan y las Santas Mujeres. El Cristo de la Caridad, de gran sobriedad y realismo, destaca por su rigidez anatómica y su serena expresión yacente. La Virgen de las Penas y Lágrimas, también obra de Eslava, presenta un profundo dramatismo contenido, con rasgos maduros y una intensa carga emocional poco idealizada. Completa la cofradía la Madre de Dios del Patrocinio, realizada por Francisco Pinto Berraquero en 1959, una dolorosa elegante y de gran belleza clásica, que aporta equilibrio y recogimiento al conjunto, consolidando a la hermandad como una de las representaciones más sobrecogedoras del misterio pasionista en Jerez.